La historia de FlyxNodes
FlyxNodes no nació como una empresa. Nació como una idea, una necesidad y muchas ganas de aprender haciendo.
El inicio: De las cenizas de un desastre
Todo empezó de forma muy simple, pero con un catalizador caótico. Formábamos parte del equipo técnico de un hosting, al que le llamaremos Lince.
Lince es un proyecto que, en su momento, sufrió un golpe crítico: un hackeo masivo a su infraestructura que resultó en la pérdida total de datos de cientos de usuarios.
Más allá del fallo técnico, el verdadero problema era la respuesta administrativa. Nos enfrentamos a una gestión basada en la microgestión, la falta de respuesta rápida, monitoreo, la falta de ética hacia el staff (tratado más como herramientas que como colaboradores) y una dirección que priorizaba las sanciones arbitrarias sobre la resolución de problemas de fondo. Tras cuestionar estas prácticas y proponer una ruta más honesta y profesional, fuimos expulsados por “no acatar órdenes”.
Nos quedamos así, pero con una lección aprendida: el hosting no tenía por qué ser un entorno tóxico ni inestable.
Lo que aprendimos de lo que NO hay que hacer
Aunque aquel proyecto sigue existiendo, nuestra experiencia allí nos sirvió como un “anti-manual” de usuario. De sus errores, extrajimos los pilares que hoy definen a FlyxNodes:
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Soporte real vs. Evasión: En FlyxNodes, cuando algo falla, no buscamos culpables en el código del usuario para lavarnos las manos. El soporte es un aliado técnico, no un obstáculo burocrático.
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Seguridad seria vs. Improvisación: Ver cómo una infraestructura se desvanecía por completo nos enseñó que la seguridad no es un lujo. No improvisamos con protecciones caseras; invertimos en estándares que protejan la inversión de nuestros clientes.
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Respeto y Libertad: Entendimos que para que un servicio sea excelente, quienes lo mantienen deben trabajar en un entorno de respeto. Aquí no existen los “decretos de restricción”. La pasión por el hosting nace de la libertad creativa, no de la presión.
De experimentar a ofrecer algo real
Con esa etapa cerrada, decidimos que era hora de hacer las cosas a nuestra manera. El primer paso fue aprovechar un VPS del famoso trial de $300 en Google Cloud Platform (GCP). Ese entorno fue nuestro laboratorio; allí aprendimos lo que realmente significa mantener servicios online 24/7 sin depender de filosofías de gestión obsoletas.
Empezamos ofreciendo servicios a amigos y comunidades cercanas, demostrando que la transparencia genera más confianza que cualquier promesa de “uptime infinito” sin fundamentos.
El punto de inflexión: Infraestructura propia
El trial de GCP tenía fecha de vencimiento, y con él llegó el momento de la verdad: ¿era FlyxNodes un pasatiempo o una apuesta real?
Elegimos apostar.
Migramos a una infraestructura propia, totalmente pagada, bajo nuestro control absoluto. Esto nos permitió:
- Eliminar intermediarios y tener control total del entorno.
- Planificar recursos de forma realista y escalable.
- Garantizar un compromiso genuino con la continuidad de cada proyecto alojado.
FlyxNodes hoy
Hoy FlyxNodes sigue creciendo con paso firme. No buscamos competir en “quién vende más humo”, sino en quién ofrece el servicio más sólido. Nos enfocamos en:
- Transparencia total: Sin planes “fake” ni letras pequeñas.
- Mejora continua: Cada lección del pasado se traduce en una optimización del presente.
- Pasión técnica: Seguimos siendo los mismos entusiastas, pero con la madurez que da haber visto el caos de cerca.
Mirando hacia adelante
FlyxNodes no es solo hosting. Es la respuesta técnica y humana a una mala experiencia. Es un proyecto construido sobre decisiones difíciles, pero con un objetivo claro: seguir creciendo, ofreciendo el servicio que nosotros, como usuarios, siempre quisimos encontrar.